En zona turística, media sala puede ser extranjera.
Si el cliente extranjero entiende la carta, se atreve con la especialidad de la casa. Si no la entiende, pide lo que reconoce — y ahí se te va el ticket medio.
Ver web del restauranteDiez idiomas con IA gastronómica especializada: «rabo de toro» se traduce como «oxtail stew», no «tail of bull». El turista pide la especialidad porque la entiende.
Comparativa de la misma frase en cinco idiomas con IA gastronómica. Términos culinarios respetados: tempura sigue siendo tempura, callos siguen siendo callos.
Lo que el cliente extranjero no entiende
Cuando un turista francés mira tu carta en español y no entiende «callos a la madrileña», no pregunta — pide la pasta o la pizza. Cada plato no traducido es un ticket medio más bajo. Y cuando la traducción es de Google, dice algo que avergüenza.
Los tipos de restaurante que más ganan con esto
Si el cliente extranjero entiende la carta, se atreve con la especialidad de la casa. Si no la entiende, pide lo que reconoce — y ahí se te va el ticket medio.
Ver web del restauranteEl conserje recomienda lo que el huésped va a entender. Con la carta en su idioma, y accesible desde un enlace o un QR, tu restaurante entra en esa recomendación.
Cuando el cliente japonés ve «tempura» escrito en japonés, reconoce el plato y se fía. La IA gastronómica respeta los términos propios de cada cocina en vez de traducirlos palabra por palabra.
Antes de pagar a un traductor profesional
Diez: español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués, chino, japonés, ruso y árabe. El árabe se muestra además de derecha a izquierda, como debe leerse.
No. Es IA especializada en gastronomía — entrenada con miles de cartas reales y términos culinarios técnicos. Reconoce que «ajillo», «pil-pil» o «al ajillo» no son palabras del diccionario sino técnicas que tienen su nombre propio en cada idioma.
Sí. El gestor de traducciones te enseña primero un resumen de qué se va a traducir y, cuando termina, puedes editar cualquier texto a mano. Si quieres corregir un matiz cultural, lo cambias y queda fijado.
Cuando editas un plato, el gestor te lo marca como pendiente de traducir y lo lanzas con un toque, solo para lo que ha cambiado. También puedes escribir tú la traducción al editar el plato.
Ya está guardada en cada idioma, así que aparece al instante y no depende de que una traducción funcione en ese momento. El cliente sí necesita conexión en su móvil para abrir la carta, como con cualquier página web.
Los diez idiomas están incluidos en el plan. No se contrata idioma por idioma.
15 minutos. Sin compromiso.
Quince minutos para enseñarte cómo traduce DropBowl tu carta real a inglés, francés y alemán — para que veas la diferencia entre la IA gastronómica y Google Translate antes de cualquier compromiso.
IA gastronómica · actualización automática · soporte humano en español
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