Sube el precio del aceite. Subes el del pan con tomate.
Entras al editor, buscas el plato, cambias el número y guardas. El cliente lo ve al minuto siguiente. Sin email, sin agencia, sin esperar.
Cambias un precio, una foto o una descripción desde tu móvil y el cliente lo ve al minuto siguiente. Sin programador, sin agencia, sin tocar HTML.
Editor visual con lista de platos a la izquierda y propiedades a la derecha. Arrastras un plato, cambias el precio en el sidebar, lo publicas — el cliente lo ve en su carta al refrescar.
Lo que dejas de pagar a la agencia
Cuando tu carta digital la hizo una agencia, cada cambio cuesta. Subir una foto: 30 €. Cambiar un precio: 50-100 €. Y normalmente tardan tres días en publicarlo. Con el editor visual de DropBowl tú eres la agencia.
Tres tareas que dejas de pedir a la agencia
Entras al editor, buscas el plato, cambias el número y guardas. El cliente lo ve al minuto siguiente. Sin email, sin agencia, sin esperar.
Subes la foto desde el móvil, eliges el plato, recortas (o no), guardas. El editor optimiza el peso de la imagen automáticamente para que la carta cargue rápida.
Ver branding y plantillasEl cliente que esté mirando la carta ahora ya no la ve. Mañana, otro clic y vuelve. Sin pedírselo a nadie, sin tachar en la pizarra de la calle.
Cómo se monta una carta digital desde cero
No partes del folio en blanco. Eliges la plantilla que más se parece al tono de tu local (rústico, moderno, sushi, pizzería, brunch) y la adaptas a tu marca cambiando colores, fotos y textos.
Si ya tienes una carta en PDF, Word o foto del cartel, la subes y DropBowl extrae los platos, las descripciones y los precios. Tú revisas y corriges lo que falle. Sin teclearla a mano desde cero.
Editor de arrastra-y-suelta. Reorganizas categorías (entrantes, principales, postres) moviéndolas con el dedo. Cambias el orden de los platos dentro de la categoría. Pulsas en un plato para cambiar foto, precio o descripción.
Una vez publicada, recibes la URL pública y el código QR para imprimir y poner en las mesas. Cualquier cambio que hagas después aparece en la carta del cliente al minuto.
Antes de cancelar a tu diseñador
No. Si sabes usar Instagram o Word, sabes usar el editor. Arrastras y sueltas, escribes textos, subes fotos desde el móvil. Lo más complicado es decidir qué foto te gusta más.
Un minuto como máximo. El cliente que esté viendo la carta refresca y ya ve el cambio. No tienes que esperar a que se desplieguen versiones ni nada técnico.
Sí. El editor guarda un historial de cambios — si subiste un precio que era equivocado, vuelves al estado anterior con un clic. Sin perder horas reescribiendo.
Sí. Una carta para mediodía, otra para noche, otra para el menú del fin de semana. Las cartas programables se activan solas según la hora y el día.
Sí. El editor convierte cada foto que subes a varios tamaños (móvil, tableta, escritorio) y los formatos modernos (WebP, AVIF) para que la carta cargue rápido. No tienes que preocuparte por el peso de la imagen.
15 minutos. Sin compromiso.
Una llamada de quince minutos para enseñarte cómo cambiar un precio, subir una foto y marcar un plato como agotado — desde tu móvil, sin contratar a nadie.
Sin tocar código · cambio publicado al minuto · soporte humano en español